jueves, 21 de enero de 2010

Hoy mi alma llora por ti



Tengo el alma sangrando. Hoy es uno de esos días amargos en los que clamas al cielo con la voz rota por el dolor y, con los brazos en alto, el semblante contraído y un nudo en el estómago que te impide respirar, gritas un desgarrador "¿por qué?" sin recibir respuesta alguna por parte de nada ni de nadie. Aunque a lo largo de toda tu vida hayas recibido muchas ostias, demasiadas pero no las suficientes como para haber perdido la fe, cuando ese férreo e implacable puño te vuelve a golpear en la cara, te sigues preguntando: "¿por qué?". Pues porque la vida es injusta.

Da igual que seas joven o viejo, el color de tu piel, tu raza o religión. A cualquiera le puede tocar, pero cuando se escapa el último aliento de una persona que está en la flor de la vida, irremediablemente te planteas qué o quién es el artífice de tanto dolor, de tanto sufrimiento vano. Porque no existe ninguna justificación posible para que estas cosas tengan que suceder, por mucho que me intenten convencer de lo contrario. Ahora mismo la intensa rabia que nace de mis entrañas se entremezcla con la profunda aflicción que siente mi corazón, y mientras las lágrimas empañan mi vista, sólo atino a repetir una y otra vez: "¿por qué, Dios mío? ¿Por qué?"

Alberto, dondequiera que estés en este momento, intenta darnos ánimos a todos los que lloramos tu pérdida, ayúdanos a sobrellevar este amargo trance. Y ten por seguro que, aunque te hayas ido, no estás lejos de aquí, ni nunca lo estarás, porque un pedazo de ti se mantendrá intacto en nuestro interior, porque tu recuerdo habitará para siempre en nuestros corazones.

D.E.P.

5 comentarios:

Ana R. Vivo dijo...

Es cierto Chus. Cuando el dolor y la pena por la pérdida te incapacitan incluso para llorar, cuando la rabia te atenaza por dentro y se te desgarra el alma, sólo entonces comprendes que aunque él se haya ido, tienes que buscar consuelo en los que quedan a tu lado y en su recuerdo. Él siempre estará ahí, en tu corazón. No lo olvides y cada día que lo recuerdes con cariño, cada día que evoques su risa, su mirada, sus palabras cariñosas o sus frases de aliento cuando le necesitabas: él crecerá dentro de ti.
Un beso, Ana.

menchu dijo...

Ánimo Chus. Un beso

Chus Nevado dijo...

Gracias por vuestras palabras, chicas.

geni dijo...

A mí nunca se me ha dado bien dar pésames, porque yo tengo una visión de la muerte un tanto rara, y al final siempre acabo por decir o hacer algo que sienta mal, normalmente algún comentario jocoso (tipical humor negro), o ser capaz de irme de fiesta después del entierro, es un "defecto" de fábrica.

Así que no te daré el pésame, lo que sí te diré es que la gente, no importa dónde esté, no muere del todo mientras que las personas que les hayan querido les recuerden y hablen de ellos.

Un besote Chus.

Mamen dijo...

Sé como te sientes. Y en estos casos, decir algo es correr el riesgo, como dice Geni, de decir algo impropio. Pero yo soy de las personas que piensan que si alguien se va, nunca se va del todo mientras permanezca en el recuerdo de los demás.
Un beso.
Mamen